Leo en Periodista Digital que se ha convocado una especie de congreso junto a la Catedral de Valencia en los días anteriores al Encuentro Mundial de las Familias, al que asistirá Benedicto XVI. La noticia comenta las quejas del Arzobispado ante lo que consideran una provocación.
Provocación, no sé si será, pero un poco de parasitismo, sí. Porque, seamos realistas, ¿tanta gente hay interesada en lo de la diversidad familiar? Si hubieran hecho uncongreso sobre "estabilidad familiar" aún hubiera sido interesante. Lo de la diversidad familiar, ¿a qué se refiere? Yo me lo imagino: aparecerán toda clase de esperpentos de las películas de Almodóvar, tipo "Yo soy un travesti arrepentido que tengo hijos y geranios de mis cuatro anteriores parejas, y ahora quiero que me paguen una operación porque el mayor va a tomar la comunión, y su madre no quiere que les acompañe con los tacones puestos"
La verdadera diversidad familiar no es exhibir a los pobres sufrientes de una errónea política familiar, a los engañados por una cultura antiecológica y antinatural. La diversidad natural sería enseñar a estos señores que existen, aunque no lo crean, matrimonios estables, que tienen hijos, que quieren educarlos con mucho mimo, matrimonios con pretensión de durabilidad, de perdón, etc…
Pero seguro que este tipo de matrimonios no aparece más que clasificado como "tradicional", como si hubiera otra cosa que mereciera el nombre de matrimonio.
Pero, además, la gracia de la noticia consiste también en lo de acuñar el término de Nacional-laicismo. Un término afortunado, que no creo que sea necesario explicar.
Ahora bien, aunque no esté en absoluto de acuerdo con el montaje, protestar por esas manifestaciones, no sé si es muy coherente con la lógica democrática. Las calles son de todos y para todos, con el límite del respeto al prójimo. Desde luego, preparar la visita del Papa mientras se pasean por la plaza de la Reina cuatro queers con el culo al aire (lo digo, porque es lo que acostumbran, sobretodo si perciben que hay cerca curas o monjas, como si a estas alturas eso nos escandalizara), no es lo mejor. Pero, ¿que le vamos a hacer?. A lo mejor, alguno de ellos se pasa por la Basílica de la Virgen y se le ocurre visitar algún confesionario. No sería el primero, que Dios busca a todos, busca sin descanso.
Actualizado 10-junio-2006
Un enlace sobre el tema del oportunismo aquí.